El Pirata venció 1 a 0 a Talleres en los octavos de final de la Liga Profesional con un gol de Francisco González Metilli al comienzo del segundo tiempo. El cierre del partido estuvo marcado por expulsiones y tensión en Córdoba.
En una nueva edición del clásico cordobés, Belgrano se quedó con una victoria enorme ante Talleres y avanzó a los cuartos de final de la Liga Profesional tras imponerse 1 a 0 en un encuentro intenso, friccionado y con un final cargado de polémica.

El único gol de la tarde llegó apenas comenzado el complemento. A los 2 minutos del segundo tiempo, Francisco González Metilli aprovechó una de las primeras claras del Pirata y definió para poner el 1 a 0 que terminaría siendo definitivo.
El equipo dirigido por Ricardo Zielinski mostró solidez y supo resistir los intentos de Talleres, que pese a tener más remates al arco no logró romper el cero. La “T” acumuló 17 tiros frente a los 11 de Belgrano, aunque la efectividad estuvo del lado celeste. La posesión fue pareja: 52% para Belgrano y 48% para Talleres.

El clásico tuvo emociones desde temprano. En el primer tiempo, Lucas Passerini había marcado para Belgrano, pero el VAR anuló el tanto por posición adelantada, manteniendo el empate parcial hasta el descanso.
Con el correr de los minutos, el partido fue subiendo de temperatura y terminó explotando en el cierre. A los 32 minutos del segundo tiempo fue expulsado Alexandro Maidana en Talleres y, ya en tiempo agregado, se desató una fuerte tensión que terminó con las rojas para Lucas Passerini en Belgrano y Guido Herrera en Talleres.

El árbitro Darío Herrera tuvo mucho trabajo en un duelo cargado de pierna fuerte, discusiones y amarillas. Belgrano terminó con 20 infracciones cometidas contra 12 de Talleres y ambos equipos cerraron el encuentro con varios jugadores amonestados.
Con este triunfo, Belgrano festejó a lo grande en el clásico cordobés y dio un paso importante en la Liga Profesional, dejando en el camino a su histórico rival en una tarde que quedará marcada por la intensidad, el gol de González Metilli y un cierre al rojo vivo.