Chechu Bonelli abrió su corazón en una entrevista televisiva y no pudo contener la emoción al referirse públicamente, por primera vez con tanta profundidad, al fin de su relación con el exfutbolista Darío Cvitanich. La conductora, que compartió más de una década de amor con el deportista y con quien formó una familia numerosa, se mostró visiblemente angustiada al relatar el difícil proceso de duelo que atraviesa, admitiendo que la decisión de separarse ha sido una de las pruebas más duras de su vida adulta.
En medio del llanto, Bonelli reveló que el punto que más la atormenta no es la soledad ni el cambio de estatus sentimental, sino la sensación de haber roto la estructura familiar que soñó para sus tres hijas. "Lo que más me duele es sentir que les fallé a ellas, tener que explicarles que papá y mamá ya no van a vivir juntos", confesó con la voz entrecortada. La modelo explicó que la culpa es un sentimiento recurrente con el que batalla a diario, ya que siempre idealizó el modelo de familia unida "para toda la vida" y enfrentar esta nueva realidad le genera un profundo dolor por el bienestar emocional de las pequeñas.
A pesar de la tristeza, Chechu destacó que el vínculo con Cvitanich se mantiene en términos de respeto y cordialidad, priorizando siempre la crianza compartida de Lupe, Carmela y Amelia. Aseguró que se está refugiando en su trabajo y en su círculo íntimo de amistades para salir adelante, entendiendo que se trata de una transición necesaria y dolorosa, pero que busca transformar esa angustia en aprendizaje para poder reconstruirse y brindarles la mejor versión de madre a sus hijas en esta nueva etapa.