En tiempos de primeras veces, Platense consiguió este miércoles la primera victoria de su historia como local por la Copa Libertadores. Y sus hinchas vivieron una noche inolvidable en el estadio Ciudad de Vicente López. Fue 2-1 contra Independiente Santa Fe con goles de Tomás Nasif y Mateo Mendía.
Fanáticos del Calamar de diferentes generaciones coparon las tribunas y saben todos ellos la historia de sufrimiento del club de sus amores. Algunos porque lo vivieron y a otros porque se los contaron. Por eso, cada pequeño paso en una competición de la importancia de la Libertadores se vive con intensidad plena y se festeja el doble.
Envalentonado por el gran triunfo que consiguió en Uruguay ante Peñarol, Platense asumió el protagonismo del partido -aunque no fue arrollador- y merecía el gol que recién llegó a los 12 minutos a través de Nasif. El delantero formado en River y con pasado en Banfield, que había iniciado esa acción con una escapada por la derecha y un centro que no fue preciso, siguió la jugada y terminó conectando de cabeza la habilitación de Guido Mainero, la figura de la cancha.
A partir de allí se vio lo mejor del equipo de Walter Zunino, que empujado por la ventaja parcial se soltó definitivamente. Y el conjunto colombiano se vio superado tanto en lo futbolístico como en la intensidad demostrada por un y otro dentro del campo de juego.
Mainero se lució con una nueva asistencia al ejecutar con precisión un tiro de esquina al punto penal que conectó Mendía, defensor formado en Boca. Otro cabezazo preciso que se festejó con todo en Vicente López. El descuento de Franco Fagúndez en el tiempo añadido fue tan solo una anécdota.
De esta manera, Platense igualó con seis puntos al líder Corinthians, que este jueves recibirá a Peñarol (un punto, al igual que Independiente Santa Fe). Si gana el Timao, Platense tendrá gran parte del trabajo hecho.