El mercado financiero argentino vivió este miércoles una jornada de euforia, marcada por la perforación de una barrera psicológica clave: el Riesgo País. El índice elaborado por JP Morgan, que mide la sobretasa que paga Argentina para endeudarse, cayó 21 unidades y cerró en 599 puntos básicos, su nivel más bajo desde octubre de 2010.
Este importante descenso fue el resultado de una fuerte suba en los precios de los bonos soberanos en dólares, que registraron alzas de hasta un 3,5% en la bolsa de Nueva York. La demanda de estos títulos se vio impulsada por un contexto de abundante ingreso de divisas al país, tanto por la liquidación de exportaciones del sector agropecuario como por la llegada de capitales financieros que apuestan por el "carry trade" (bicicleta financiera).
La confianza de los inversores en el rumbo económico del Gobierno y el reciente acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) son otros de los factores que explican este clima favorable. La percepción de un menor riesgo de default y una mayor estabilidad macroeconómica ha abaratado el costo del crédito para el país y ha revalorizado sus activos.
Este buen desempeño se reflejó también en otros indicadores. El Banco Central logró comprar una importante cantidad de divisas en el mercado de cambios, fortaleciendo las reservas internacionales. Mientras tanto, los dólares financieros, como el contado con liquidación (CCL) y el MEP, operaron con leves bajas, en un escenario de calma cambiaria que contrasta con la volatilidad de períodos anteriores.