Las autoridades sanitarias de la Nación y de la provincia de Entre Ríos han encendido las alarmas tras la confirmación de un caso positivo de sarampión. El paciente fue detectado en territorio entrerriano y, ante el altísimo nivel de contagiosidad de esta enfermedad viral, se ha decidido reactivar la alerta epidemiológica en todo el país. El objetivo principal es intensificar la vigilancia de cuadros febriles exantemáticos (fiebre acompañada de manchas en la piel) para detectar posibles nexos y evitar a toda costa la reintroducción endémica del virus en la Argentina, país que había logrado certificarse como libre de circulación autóctona.
De inmediato, los equipos de epidemiología locales desplegaron las acciones de "control de foco". Esto implica el aislamiento estricto del paciente y un rastreo exhaustivo de todos los contactos estrechos y casuales que pudo haber tenido durante el período de transmisibilidad, para asegurar su vacunación de bloqueo rápida. El sarampión es una patología potencialmente grave que puede derivar en complicaciones respiratorias y neurológicas severas, especialmente en niños pequeños y adultos inmunosuprimidos, por lo que la velocidad de respuesta del sistema de salud es vital para cortar la cadena de transmisión.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud emitió un comunicado instando a toda la población a verificar sus esquemas de vacunación. Se recordó que la vacuna Triple Viral (que protege contra sarampión, rubéola y paperas) es la única herramienta eficaz de prevención y se encuentra disponible de forma gratuita y obligatoria en el Calendario Nacional. Asimismo, se solicitó que cualquier persona que presente fiebre y erupción cutánea consulte de urgencia al médico y evite concurrir a lugares públicos, laborales o educativos hasta descartar la infección, mientras se refuerzan las campañas de inmunización en la región afectada.