La investigación por la trágica muerte de Liam Payne en Buenos Aires ha tenido una novedad judicial relevante en las últimas horas. El Juzgado Criminal y Correccional que lleva adelante la causa decidió otorgar el beneficio de la prisión domiciliaria a Braian Nahuel Paiz, el camarero de 24 años señalado como uno de los proveedores de las drogas que consumió el músico británico antes de caer del balcón del hotel CasaSur en Palermo. La medida fue concedida tras un pedido de la defensa, que argumentó con éxito que el imputado cuenta con arraigo fijo, no posee antecedentes penales previos y siempre estuvo a derecho desde que se inició la investigación, presentándose voluntariamente ante las autoridades cuando fue requerido.
Paiz se encuentra imputado como partícipe necesario en el suministro de estupefacientes, específicamente cocaína, en al menos dos oportunidades comprobadas durante la estadía de Payne en la ciudad. Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, el primer contacto entre ambos se habría dado en un exclusivo restaurante de Puerto Madero donde el joven trabajaba, y posteriormente se habrían concretado encuentros para la entrega de la sustancia, presuntamente en el hotel donde se alojaba la estrella. A pesar de la gravedad de la acusación, el juez de la causa consideró que el cumplimiento de la detención en su domicilio, bajo estricto monitoreo electrónico mediante tobillera, es suficiente para garantizar su sujeción al proceso sin riesgo de fuga ni entorpecimiento probatorio.
Mientras tanto, el expediente judicial sigue su curso con otros dos imputados en la mira: Rogelio "Roger" Nores, amigo y acompañante del cantante durante su viaje, acusado por el delito de abandono de persona seguido de muerte, y Ezequiel Pereyra, un empleado de mantenimiento del hotel también sospechado de facilitar drogas al huésped. La fiscalía continúa analizando la gran cantidad de información extraída de los teléfonos celulares secuestrados y los registros de cámaras de seguridad para terminar de armar el rompecabezas de las últimas horas de vida del ex integrante de One Direction, buscando determinar con precisión el grado de responsabilidad penal de cada uno de los implicados en el fatal desenlace.