La Selección Argentina derrotó 2-0 a Austria en el AT&T Stadium, en Dallas, con un Messi magistral y se clasificó a los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026.
El 10 convirtió los dos goles de la albiceleste y con 18 festejos se transformó en el máximo anotador en la historia de los Mundial.
Argentina presentó un cambio en su formación respecto al once que se impuso al elenco africano: Nahuel Molina reemplazó a Gonzalo Montiel en el lateral derecho.
Argentina comenzó el partido con su juego habitual de toques cortos, sin apresurarse para explotar los espacios en cuanto el rival lo permita y así a los tres minutos llegó un penal para la albiceleste.
Molina logró escapar de la marca por derecha, Messi abrió a la izquierda para Enzo Fernández y el hombre de Chelsea filtró el pase para dejar a Lautaro Martínez de frente al arco, quien recibió la infracción de Schlager y Posch.
El árbitro no sancionó la falta en primera instancia, pero tras ser convocado por el VAR marcó el tiro penal: Messi se hizo cargo de la ejecución y remató afuera.
A los 19 minutos, el 10 tuvo revancha tras la habilitación del Toro, se sacó un hombre de encima en el área y cuando estaba dispuesto a definir llegó Alaba para puntearle la pelota y evitar la caída de su arco.
Sin embargo, el argentino nunca baja los brazos y a los 38' escribiría su nombre en letras doradas en una nueva página de la historia de los Mundiales.
Messi abrió el juego a la izquierda para Medina, el lateral tocó de primera hacia atrás, Almada dejó pasar la pelota y Leo definió pegado al palo para convertirse en el máximo goleador de las Copas del Mundo y poner 1-0 al frente a la Selección.
En el comienzo del segundo tiempo Cuti Romero sufrió un golpe y quedó sentido en la rodilla derecha, la misma que se había lesionado en Tottenham y que lo hizo llegar sin rodaje al Mundial.
Scaloni decidió no arriesgarlo pese a su pulgar arriba y envió a la cancha a Nicolás Otamendi en su reemplazo.
A los 64', Julián Álvarez y Nicolás González, dos de los que luchaban por meterse en el once, ingresaron en lugar de Lautaro Martínez y Thiago Almada.
La Selección intentó manejar los tiempos ante una Austria que cada vez avanzaba más en el campo con envíos al área y supo sufrir cuando debió hacerlo.
En el cierre, Nico Tagliafico y Leandro Paredes ingresaron por Medina y De Paul.
Pero todavía había tiempo para más: Schlager le tapó un mano a mano a Julián Álvarez, el rebote le quedó a Paredes, buscó a Messi y este -a puro corazón- se la jugó tras otro rebote y colocó el 2-0 final en Dallas.