Un informe sectorial revela un deterioro preocupante en una rama industrial estratégica de la economía, donde el empleo ofrecido por las empresas cayó un 2,9% interanual.
Además, en el último trimestre se observa una variación negativa (“-0,1%”) respecto a septiembre, lo que indica que la caída no se limita a un período aislado.
Las expectativas de las empresas del sector son pesimistas: alrededor del 83,3% no proyecta incrementos en su fuerza laboral y muchas anticipan posibles recortes en los próximos meses.
Este escenario se da en paralelo a una caída histórica en la capacidad industrial utilizada y a una crisis más amplia en rubros como el textil, donde la producción y el empleo ya se han desplomado.