Según la investigación, el fuego en el Polígono Industrial de Ezeiza comenzó en un depósito de Logischem S.A., donde había una gran cantidad de sustancias peligrosas.
Entre los materiales almacenados se encontraban:
Asimismo, según otros testimonios de exempleados, dentro del depósito había ácidos como fósforico, cítrico y sulfúrico, pesticidas, alcoholes (en polvo, gel o perlas) y “venenos al máximo nivel” usados para insecticidas.
La fiscalía investigadora evalúa si las medidas de seguridad para almacenar estos químicos eran adecuadas, dado el riesgo elevado por posibles reacciones peligrosas.