Navitas y Rockhopper, las dos petroleras que con la luz verde de Gran Bretaña operan en Malvinas, desestimaron las advertencias que lanzó este jueves Javier Milei sobre imponerles sanciones a quienes exploten recursos naturales en el archipiélalgo argentino. Casi como un desafío, las compañías advirtieron que seguirán operando allí porque cuentan con el “apoyo total y continuo del gobierno británico”.
Las empresas internacionales emitieron un comunicado conjunto para salir al cruce del mensaje que el mandatario argentino realizó anoche por cadena nacional y dejar clara cuál será su respuesta.
En el texto aseguraron que las licencias para operar en las islas les fueron “legalmente otorgadas” por el gobierno británico del archipiélago usurpado y minimizaron los efectos que pudiera tener cualquier medida sancionatoria desde la Argentina.
“No se espera que los recientes acontecimientos (en referencia al discurso de Milei) tengan efectos materiales en las actividades del proyecto de Sea Lion, incluido el calendario para completar el desarrollo del proyecto”, sentenciaron.
El comunicado aclara que se refiere a “informes en prensa y en conexión con el discurso pronunciado anoche por el presidente argentino”.
El mensaje es un revés contra Milei y se suma a las declaraciones en el mismo sentido por parte de funcionarios británicos. Los del ministro de Defensa, Wes Streeting, y el de Exteriores, Ed Milband, remarcaron que la posición de Londres sobre la soberanía en las islas es “inamovible”.
La empresa británica Rockhopper y la israelí Navitas quedaron en el ojo de la tormenta por el anuncio de sanciones formulado anoche por el presidente argentino. No obstante, ya existía una legislación que preveía penalidades sobre ellas.
De hecho, Argentina ya había sancionado a Rockhopper en 2013 y a Navitas en 2022. En su momento, las petroleras y el gobierno británico hicieron caso omiso de ello, continuaron con su actividad y la acrecentaron particularmente durante los últimos dos años, que fue el período en el cual el gobierno de Javier Milei se desentendió del asunto y desoyó la legislación que ahora reivindica.
Pero el problema no se limita a esas dos empresas, ya que en las islas también tienen licencias exploratorias la petrolera británica Borders & Southern y la canadiense JHI.
Navitas y Rodhopper operan en el denominado yacimiento Sea Lion, donde realizan tareas de exploración. De prosperar esa fase, comenzaría el proceso de la extracción petrolera por primera vez desde que el Reino Unido ocupa el archipiélago desde 1833.
Lo que Milei dijo en su discurso fue que inhabilitará de operar en territorio argentino a toda empresa involucradas en el yacimiento de Malvinas sin autorización de la Argentina.
Milei anunció que firmará un decreto para dar celeridad a las sanciones a empresas que operen en Malvinas, a sus accionistas, directivos y proveedores. Y de manera insólita aseguró que enviará al Parlamento un proyecto de ley para endurecer las penas contra esas compañías, a fin de que no puedan operar en territorio continental argentino y ser sometidas a juicios en ausencia.
Además, el jefe de Estado anticipó que buscará que las sanciones se apliquen a otras actividades en Malvinas, que vive de la pesca, el turismo de cruceros y la ganadería ovina.