Donald Trump hizo caso omiso al alineamiento extremo de Javier Milei a su administración y excluyó a la Argentina del reparto de una mega cuota de importación de 300 mil toneladas de carne sin aranceles, la cual tendrá como su principal beneficiario al Brasil de Lula Da Silva.
Aunque el argumento oficial es que Argentina ya contaba con un cupo fijo, la medida expone que el encuadramiento incondicional de Milei a Trump no incide en la toma de decisiones comerciales de Washington que, urgido de ampliar la oferta de carne para contener precios, recurrió a un mercado con capacidad de respuesta como Brasil, a pesar de estar liderado por un no alineado como Lula.
El cupo es temporal, por 90 días, pero le abre a Brasil un trato arancelario preferencial que antes no tenía y que ya es visto por la Asociación de Frigoríficos del vecino país, Abrafrigo, como una oportunidad para "mejorar las condiciones de competitividad" de la carne brasileña en Estados Unidos.
Agotada la cuota de exportación a China, en el sector ganadero de Brasil ven como una oportunidad el cupo que se abre en Estados Unidos.
Y eso preocupa en Argentina, donde la desregulación del Senasa impulsada por Federico Sturzenegger dispara alarmas en materia de sanidad y, por ende, en lo relativo al acceso a mercados.
Además del desguace del organismo sanitario, el ministro de Desregulación de Milei promovió el desarme del sistema sanitario que controló y erradicó la fiebre aftosa en el país.
La vacunación contra la aftosa viene siendo ejecutada por fundaciones sanitarias que, a partir de 2027, podrán ser prescindibles por parte de los productores, que podría elegir a veterinarios privados para vacunar. Esa medida ya generó alertas de sociedades rurales distritales y de entidades miembro de la Mesa de Enlace.
Mientras tanto, en marzo China suspendió la importación de un lote de carne argentina por la supuesta presencia de un antibiótico prohibido en el comercio internacional.
El 11 de agosto pasado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) retiró 13,4 toneladas de carne vacuna argentina. En el gobierno de Milei señalaron que eso se debió a que la mercadería fue distribuida comercialmente antes de que la importadora complete una serie de trámites. Pero el episodio reforzó los interrogantes sobre el sistema sanitario argentino.
La contracara es Brasil, que en 2024 puso en marcha un Plan Nacional de Identificación Individual de Bovinos y Búfalos que tiene como objetivo llegar a 2032 contando con el mayor sistema de trazabilidad del mundo. La incidencia a futuro de ese contraste preocupa en ganaderos argentinos en lo relativo a la exportación.
Es en ese contexto que Trump benefició a Brasil con un mega cupo del que también participarán Paraguay, Irlanda, Países Bajos y Japón.