La música de la Orquesta Escuela Chascomús llegó a la televisión nacional el lunes 17 de agosto pasado. Integrantes de la institución participaron del programa “Otro día perdido”, conducido por Mario Pergolini, compartiendo con una audiencia nacional parte del trabajo que desde hace años se desarrolla en nuestra comunidad e interpretando la Marcha de San Lorenzo en alusión a la fecha, la conmemoración del Paso a la inmortalidad del General José de San Martín.
Para los chicos y chicas que participaron fue una experiencia significativa: la posibilidad de mostrar lo aprendido, compartir con otros músicos y vivir una experiencia diferente, llevando su música a un escenario de alcance nacional.
Para que pudieran concretarlo, la Municipalidad asumió el costo del traslado, garantizando que los integrantes de la Orquesta Escuela pudieran participar de esta oportunidad.
Una política pública que sostiene el proyecto todos los días
La Municipalidad sostiene el funcionamiento de la Orquesta Escuela a través de distintos recursos. Los trabajadores municipales que forman parte de la institución son una parte fundamental de ese funcionamiento, acompañando las clases, los ensayos y las actividades que se desarrollan durante todo el año.
A eso se suma un aspecto fundamental: el transporte diario de chicos y chicas desde distintos barrios, para que puedan llegar a la Orquesta, estudiar y regresar luego a sus hogares.
Es una decisión concreta: que la distancia, el barrio donde viven o las dificultades económicas de cada familia no sean un impedimento para acceder a la formación musical.
El sostenimiento también se construye con el aporte y la colaboración de personas y empresas que conforman la “Asociación Civil Amigos de la Orquesta” que acompañan el proyecto, sumando esfuerzos para que la Orquesta pueda continuar creciendo. Para sumarte a este grupo de personas comprometidas con la OECH, podes hacerlo desde: https://donaronline.org/asociacion-amigos-orquesta-escuela-de-chascomus/amigos-orquesta-escuela
La metodología Orquesta-Escuela: aprender música, aprender con otros
La experiencia de Chascomús está profundamente vinculada al trabajo de la Directora de la OECH, Valeria Atela, impulsora y creadora de la metodología Orquesta-Escuela, una propuesta pedagógica y social que utiliza la práctica musical colectiva como herramienta de formación e inclusión.
La metodología parte de una idea sencilla pero poderosa: todos pueden aprender música y todos pueden formar parte de una orquesta.
En lugar de pensar la formación musical como un camino individual y reservado para quienes ya tienen conocimientos o recursos, la propuesta incorpora a niños, niñas y jóvenes desde sus propias comunidades y los integra a una experiencia colectiva desde el comienzo. El instrumento se aprende tocando con otros. El aprendizaje sucede dentro de la orquesta y a través de ella.
Así, mientras los chicos desarrollan capacidades musicales, también incorporan herramientas para la vida en comunidad: escuchar, respetar al otro, asumir responsabilidades, trabajar en equipo, perseverar y entender que cada aporte individual es necesario para alcanzar un resultado colectivo.
Esa es una de las características centrales de la metodología Orquesta-Escuela, la música como herramienta pedagógica, pero también como espacio de construcción de ciudadanía, pertenencia e integración social.
De Chascomús hacia miles de orquestas
La experiencia desarrollada en nuestra ciudad también trascendió sus límites. A través de la Fundación SOIJAR, institución que preside Valeria Atela, se acompaña y se forma a proyectos que desarrollan la metodología Orquesta-Escuela en más de 600 orquestas y agrupaciones del país.
Así, una propuesta que tiene sus raíces en Chascomús se convirtió en una experiencia de referencia para proyectos musicales y sociales en distintos territorios, llevando una misma concepción: la música como herramienta de educación, inclusión, integración y transformación social.
Una orquesta que transforma oportunidades
Por eso, la Orquesta Escuela Chascomús es mucho más que un espacio donde chicos y chicas aprenden a tocar un instrumento. Es un lugar de encuentro entre vecinos de distintos barrios y realidades. Un espacio donde se construyen vínculos, se generan oportunidades y se amplían horizontes.
La participación en el programa de Mario Pergolini permitió mostrar durante unos minutos ese trabajo hacia todo el país. Pero detrás de esos minutos hay mucho más, hay una política pública que se construye todos los días para garantizar que un chico pueda llegar desde su barrio, tomar un instrumento, aprender, compartir con otros y descubrir todo lo que es capaz de hacer.
Porque cuando la música se convierte en una oportunidad accesible para todos, también se convierte en una herramienta concreta de integración y construcción de comunidad.