Luego de confirmar la extensión de la cuarentena obligatoria —al menos— hasta el 10 de mayo, el Gobierno analiza esta semana más medidas para paliar la crisis económica profundizada por la pandemia de coronavirus. Entre esas medidas, se estudia la posibilidad de realizar en mayo un nuevo pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el subsidio de $10.000 al que se inscribieron unos ocho millones de monotributistas, personas con asignaciones sociales y trabajadores informales. Tras las dificultades operativas que tuvo el pago del aporte que se decretó en abril, en Anses se niegan a confirmar hasta el momento la extensión de la medida ni un eventual universo de beneficiarios. Sin embargo, en las proyecciones del Ministerio de Hacienda está prevista la continuidad de las medidas de ayuda económica por la pandemia, según consignó este miércoles 29 de abril el diario La Nación. La administración de Alberto Fernández cree que podría armar un paquete de asistencia económica equivalente a 5,6% del PBI —unos 1.700 billones de pesos— entre abril y junio para amortiguar los efectos de la crosos. El paquete fiscal estaría integrado, además del IFE, por el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) y el pago de bonos extraordinarios.