Una mujer de 31 años que trabaja en un supermercado de Dakota del Sur, Estados Unidos se quedó sin palabras cuando fue al hospital a atenderse por un fuerte dolor de espalda y los médicos que la revisaron le dijeron que estaba embarazada. Ella no tenía idea de este estado, ya que incluso seguía menstruando. Sin embargo estaba esperando trillizos.
Lejos de tener panza de embarazada, Dannette, quien además es madre de dos hijos, Ronnie de 10 años y Angelina de nueve, estaba perdiendo peso, por eso jamás se imaginó que podría estar transitando un embarazo: “¿Embarazada? No, dije con firmeza, mientras el dolor me apuñalaba. Eso es absolutamente imposible”, contó la mujer.
La mujer le dijo al médico: “Tengo cálculos renales, dije nuevamente, tratando de respirar profundamente. Es por eso que estoy aquí. Pero cuando el médico le hizo una ecografía le dijo a la mujer: “Hay dos latidos, Dannette, escúchame. Estás embarazada de gemelos. Y están en camino”.
La mujer relató que tres días antes de ir al hospital estaba todo normal, pero que en un momento empezó a tener una puntada y pensó que podrían ser cálculos renales, ya que hace algunos años, ya había pasado por esta dolorosa experiencia. Cuando su marido Austin le preguntó que le pasaba, ella le dijo: “¡Tengo cálculos renales nuevamente!”
Pero al otro día el dolor era aún mayor y decidió ir al médico: “Dejamos a los niños en casa de mi madre y nos dirigimos a la clínica. Allí le expliqué lo que estaba pasando y me detuve cuando el dolor fue demasiado fuerte para mí”. Cuando el médico les dijo que estaba embarazada, la mujer y su marido no lo podían creer.
El especialista que la atendió le informó a la pareja que era necesario hacer una cesárea de manera urgente. Así que internaron a la mujer de inmediato y dio a luz a los trillizos Blaze, Diddzy y Nikk.