La ciudad se encuentra en vilo por la salud del emblemático animal. La elefanta Pelusa, de 52 años, que se encontraba en tratamiento para poder ser trasladada a un santuario de Brasil, tuvo un desmejoramiento notorio y permanece recostada en su refugio sin poder levantarse.
El Subsecretario de Gestión Ambiental de la Municipalidad de La Plata, Germán Larran,
aseguró: “Ella debe manifestar una intención primaria de querer tener
voluntad de levantarse y, a partir de ahí, nosotros podemos empezar a
trabajar con todo el equipo que tenemos de soporte”.
Y agregó: “Forzarla a levantarse podría ser contraproducente”.
A su vez, a los especialistas que están trabajando y ayudando a la
elefanta, no les parece casual su necesidad de permanecer acostada, a lo
que Larran aseguró que “ella es como que no quiso viajar, no está queriendo viajar”.
El animal hacía dos años y medio que permanecía parada, ya que padece de
una enfermedad en sus patas que le impedía acostarse. Los expertos
admiten que están esperando que reaccione y que “es un animal muy adulto y ha estado enfermo durante cinco años”.