El llamado al 911 entró cerca de las 2 de la madrugada del martes. La que hablaba era Rosa del Milagro Sulca, una maestra de 48 años de la provincia de Salta. "Me están matando", gritaba desesperada. Pero su urgencia se perdió en la falta de respuestas. Habían pasado 16 horas cuando finalmente la encontraron, y ya estaba muerta.