La Argentina y el FMI acordaron un programa Stand-by con una duración
de 36 meses por unos U$S 50.000 millones, que prevé metas
inflacionarias y fiscales, indicó el organismo, que en un comunicado
respaldó al Gobierno de Mauricio Macri y pidió el apoyo de la comunidad
internacional.
Asimismo, el Fondo respaldó "enérgicamente
los redoblados esfuerzos por reducir la inflación, que, como sabemos,
carcome los cimientos de la prosperidad económica de Argentina y recae
directamente en los segmentos más vulnerables de la sociedad".