“Pedimos que se incorpore expresamente [en la ley] que los profesionales de la salud y las instituciones sanitarias privadas tendrán plena libertad y derecho de abstenerse a practicar abortos.
No es posible que los trabajadores de la salud o las instituciones sanitarias y sus directivos sean obligados a llevar a cabo una práctica bajo la amenaza de quedar expuestos a la imputación de un delito penal o de estar amenazados por graves sanciones administrativas”, expresaron en una solicitada publicada en el diario La Nación los profesionales de la salud.
La misma fue firmada por las clínicas Cemic, Adventista Belgrano, Bazterrica, del Sol, San Camilo, Santa Isabel, el Instituto Alexander Fleming, el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, el Sanatorio La Trinidad, el Mater Dei, el Otamendi y Miroli y Servicios Médicos SM, entre otros.