El déficit comercial de la industria autopartista argentina se incrementó casi 10 % en los primeros meses de 2025, según datos del sector, reflejando una balanza negativa que preocupa a fabricantes nacionales.
Este deterioro se debe, en parte, a un aumento de las importaciones de piezas y componentes automotrices, que compite con la producción local y genera presiones sobre las márgenes de las autopartistas argentinas. El incremento de compras desde el exterior también está vinculado con la necesidad de abastecer a ensambladoras que priorizan insumos importados por cuestiones de precio o disponibilidad.
Además, las empresas del rubro señalan que la falta de financiamiento accesible, los costos financieros elevados y la incertidumbre macroeconómica obstaculizan inversiones y la producción local, lo que podría agravar la competitividad frente a proveedores extranjeros.
Según cámaras del sector, varias autopartistas enfrentan situaciones críticas que podrían derivar en cierres de plantas o reducciones de personal, si no mejoran las condiciones de mercado y no se reequilibra la relación entre producción nacional e importaciones.
En este contexto, el sector reclama políticas públicas específicas que fortalezcan el desarrollo de proveedores nacionales, incentivos a las inversiones productivas y mecanismos que atenúen el impacto de la competencia externa para sostener el tejido industrial y el empleo en el rubro autopartista.