Chascomús: una boleta de luz de $2,1 millones a un complejo de cabañas sin ocupación reaviva los reclamos contra EDEA

 

Una factura de energía eléctrica por $2.157.000 correspondiente a un bimestre de temporada baja encendió nuevamente la alarma entre los prestadores turísticos de Chascomús y expone la crisis que atraviesa el sector frente al costo de los servicios.

El caso fue contado por Alejandro Agrofoglio. Según relató, recibió ese monto pese a haber tenido su establecimiento prácticamente sin ocupación y con las luces del predio apagadas para intentar reducir el consumo.

Agrofoglio cuestionó la facturación. Aseguró que en la boleta figura un consumo cercano a los 5.000 kilovatios que considera mal registrado y denunció haber sido encuadrado en una categoría tarifaria que dispara el valor del kilowatt.

"Tuve el complejo casi sin gente y me llegó más de dos millones. Es imposible de pagar en temporada baja", señaló.

El prestador indicó que no se trata de un hecho aislado. Junto a otros colegas mantuvo reuniones con representantes de EDEA y con autoridades municipales, pero hasta el momento, afirmó, no obtuvieron respuestas concretas.

A la preocupación por el monto se suma la modalidad de cobro. El empresario explicó que tras recibir la factura de $2,1 millones, le anticiparon que la próxima boleta también superaría los $2 millones, lo que genera una acumulación de deuda muy difícil de sostener para un emprendimiento que trabaja de manera estacional.

Cortes, baja tensión y equipos quemados

Además del costo, Agrofoglio denunció deficiencias en el servicio en la zona de Ruta 20, donde está ubicado su complejo. Según su testimonio, los cortes y las variaciones de tensión son recurrentes y ya le provocaron daños materiales. En una de esas fluctuaciones se le quemó un equipo de aire acondicionado, cuya reparación le costó alrededor de $250.000.

"Es malísimo", definió sobre la prestación en la periferia de la ciudad y mencionó también a sectores como Loma Salta. Para el prestador, la situación obedece a una falta de inversión en la red.

Turismo en alerta por la próxima temporada

El contexto preocupa de cara al verano. Agrofoglio contó que la última temporada cerró con una ocupación promedio de entre el 50% y el 60%, por debajo del año anterior, y que hoy es muy complejo definir tarifas ante la incertidumbre de los costos fijos.

Actualmente, una noche de alojamiento en cabañas ronda entre los $60.000 y $70.000, pero de ese ingreso deben descontarse luz, impuestos, personal, desayuno, lavandería y mantenimiento, por lo que los márgenes de rentabilidad "son cada vez menores".

El diagnóstico, advirtió, se extiende a comercios y otros prestadores locales, que acumulan atrasos en alquileres y entran en una cadena de endeudamiento con los servicios en un momento de consumo debilitado.

Otro punto que remarcó fue la baja participación vecinal en los reclamos. Contó que a una convocatoria para cuestionar los aumentos de EDEA solo asistieron cuatro personas, aunque muchos vecinos le manifiestan en privado que no pueden afrontar las facturas.

Pedido de informes al Concejo

En ese marco, el Concejo Deliberante de Chascomús tratará en la sesión de mañana jueves 28 de agosto un proyecto de comunicación que ingresó en las últimas horas y que solicita un nuevo pedido de informes a EDEA.

La iniciativa busca que la empresa explique los criterios de categorización y facturación aplicados a usuarios comerciales y turísticos, los motivos de los consumos registrados en baja temporada y las acciones previstas para mejorar la calidad del servicio en zonas periféricas como Ruta 20 y Loma Salta.

El proyecto también plantea la necesidad de que el Municipio interceda para establecer mecanismos de financiación con intereses razonables para quienes no pueden afrontar el pago de contado.

"Es una bola de nieve. Refinanciás una factura altísima y al mes siguiente te llega otra igual o más cara. Solo trasladás el problema para adelante", resumió Agrofoglio.

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