Nuevos detalles escalofriantes han surgido en la investigación del trágico siniestro vial ocurrido en la Ruta Nacional 22, cerca de Cutral Có, donde una familia completa perdió la vida. El conductor de la camioneta que causó el choque frontal, identificado como Marcos G., se encuentra detenido y la reconstrucción de sus horas previas al hecho revela un comportamiento de extremo desprecio por la vida.

Según testimonios de testigos y pruebas recolectadas por la fiscalía, el hombre de 38 años pasó la noche del viernes en una fiesta en la mencionada localidad neuquina. En ese lugar, y durante varias horas, consumió grandes cantidades de bebidas alcohólicas y cocaína. Varios de los presentes declararon que le advirtieron en repetidas ocasiones que no manejara en ese estado, pero el conductor ignoró las advertencias y subió a su vehículo en la madrugada del sábado.

Pocos minutos después, mientras circulaba a alta velocidad, invadió el carril contrario e impactó de frente contra el automóvil en el que viajaba una pareja junto a su pequeño hijo de 5 años, quienes fallecieron en el acto. El test de alcoholemia realizado al conductor arrojó un resultado de 1,8 gramos de alcohol por litro de sangre, casi cuatro veces el máximo permitido, y los análisis toxicológicos confirmaron la presencia de cocaína en su organismo.
El conductor, que solo sufrió heridas leves, fue imputado por el delito de "triple homicidio con dolo eventual". La fiscalía considera que, por su estado y las advertencias que había recibido, debió ser consciente de que al volante podía causar una tragedia como la que finalmente ocurrió, lo que agrava significativamente su situación procesal.