Un dramático siniestro vial registrado en la madrugada del pasado domingo sobre la Ruta 20 ha generado profunda preocupación en la comunidad local. El hecho, que pudo haber tenido consecuencias fatales, reaviva el debate sobre la peligrosa presencia de animales sueltos en las calzadas de la zona.
Valeria Magariño relató los detalles del episodio ocurrido alrededor de las 5:30 de la mañana. Sus familiares se desplazaban en un Fiat 147 por el tramo comprendido entre la Escuela Agraria y la subida del Puente Alto cuando un caballo se cruzó repentinamente, provocando una colisión inevitable.
Producto del violento impacto, los dos ocupantes del vehículo sufrieron heridas de importancia:
Magariño manifestó el malestar de la familia no solo por el accidente, sino por las situaciones irregulares que debieron afrontar posteriormente. Según explicó, hubo confusiones iniciales entre distintas dependencias policiales sobre la jurisdicción para radicar la denuncia, trámite que finalmente se concretó en la fiscalía.
A este escenario se sumó un hecho de inseguridad: el Fiat 147 quedó sin custodia en el lugar del siniestro. Aprovechando la vulnerabilidad de la situación, delincuentes desmantelaron parte del rodado, sustrayendo la batería y el equipo de música, agravando los perjuicios para las víctimas.
"Están vivos de milagro", expresó Valeria, enfatizando el riesgo constante que representan los animales sueltos para quienes transitan por la Ruta 20. La familia busca visibilizar esta problemática para que las autoridades competentes tomen medidas preventivas y eviten futuras tragedias.
Finalmente, destacaron y agradecieron el auxilio recibido por transeúntes en el momento del impacto, así como la labor del personal del Hospital Municipal, incluyendo a médicos, enfermeros y especialmente a la doctora Karina Asiain por el seguimiento de la paciente.