Un reclamo salarial que pretendía cerrarse con una simple charla terminó en un crimen que sacudió a la localidad mendocina de Tupungato. El enfrentamiento entre un trabajador y su empleador dejó como saldo una víctima fatal y abrió una investigación por homicidio.
La reunión comenzó de manera cordial en la vivienda del empresario, ubicada en las calles México y Bolivia del barrio Los Almendros. Ambos habían consumido alcohol y, con el paso de los minutos, la conversación sobre el aguinaldo se tornó violenta. El empleado tomó un cuchillo y le provocó cortes en la cabeza a su jefe; la situación escaló hasta que el dueño de casa extrajo una pistola 9 mm y disparó a quemarropa.
El balazo fue letal y Ortega murió en el acto. Al llegar la Policía, encontró al empleador junto al cuerpo e incautó el arma. El imputado quedó detenido y fue trasladado a una comisaría de la zona, donde declaró lo ocurrido.
La Fiscalía N.º 20 de Mendoza caratuló el caso como homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Peritos reúnen pruebas para determinar si existieron atenuantes, como exceso en la legítima defensa, o si corresponde agravar la acusación. Se esperan resultados balísticos y testimonios de vecinos para reconstruir la secuencia exacta de los hechos.
El episodio vuelve a poner en foco la tensión que puede surgir en reclamos de haberes y la importancia de canales formales de mediación. Especialistas en seguridad laboral recomiendan: