Las autoridades argentinas encendieron una alerta en fronteras y organismos de seguridad ante la confirmación de la presencia de nitacenos, una nueva clase de opioides sintéticos mucho más potentes que el fentanilo, en el mercado ilícito de Brasil y otros países de América del Norte, y la posibilidad de que **se expandan hacia territorio nacional.
Los nitacenos son opioides sintéticos derivados de compuestos químicos originados en China, con variantes como el isonitaceno que pueden ser entre 250 y 900 veces más fuertes que la morfina, y otros análogos reportados con potencias de hasta 4.300 veces superiores, superando ampliamente incluso al fentanilo. Esta capacidad los vuelve extremadamente peligrosos: pueden causar depresión respiratoria fulminante, paro cardíaco y muerte con dosis ínfimas, y muchas veces los consumidores no saben que están ingiriendo esta sustancia debido a su mezcla con otras drogas.
Brasil se ha convertido en el principal foco regional, con datos de incautaciones que muestran que gran parte de los opioides decomisados contenían nitacenos, tanto mezclados con otras drogas como en forma predominante, lo que indica una presencia ya consolidada en el mercado ilícito.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha advertido sobre compuestos similares en mercados no regulados, como lotes falsificados de medicamentos que contenían derivados del nitaceno en lugar del principio activo esperado, con graves riesgos de sobredosis y efectos adversos.
Para Argentina, el avance de estas sustancias representa una amenaza grave para la salud pública y la seguridad, especialmente en zonas fronterizas con Brasil y corredores de tráfico que pueden facilitar el ingreso de drogas sintéticas. Frente a este escenario, el Ministerio de Seguridad nacional y fuerzas federales han intensificado controles, operativos y sistemas de alerta temprana, y creado mesas de trabajo para prever patrones criminales emergentes, actualizar listados de estupefacientes y reforzar laboratorios de detección antidrogas.
Organismos internacionales como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) han documentado numerosos casos de nitacenos asociados a sobredosis fatales en Estados Unidos, Canadá y Europa, con tasas de letalidad extremadamente altas, lo que subraya el grave impacto sanitario de estos compuestos cuando circulan sin control.
Las autoridades argentinas buscan cerrar vacíos legales, reforzar controles y evitar que la historia de crisis vinculadas al fentanilo —ya vista en otros países— se repita, pero con una droga aún más letal.