La calculadora xeneize: los números que separan a Boca del éxito o la catástrofe en la Bombonera


La Bombonera se prepara para una de esas noches de Copa Libertadores que marcan el destino de una temporada. Este martes, Boca Juniors recibirá a Cruzeiro por la quinta fecha del Grupo D, en un duelo que representa mucho más que tres puntos: es la llave para evitar el abismo o la plataforma para saltar al liderazgo absoluto.

El equipo de la Ribera, que marcha tercero con 6 unidades, tiene la particularidad de depender de sí mismo gracias a su doble localía final, pero el margen de error se ha esfumado por completo.


El triunfo como único camino directo a la tranquilidad

El escenario ideal para el conjunto dirigido por Claudio Ubeda es claro y contundente. Si Boca logra imponerse en sus dos presentaciones en casa, ante Cruzeiro y posteriormente frente a Universidad Católica, finalizará como líder del grupo con 12 puntos, sin importar lo que suceda en otros estadios. Esta ventaja estratégica de cerrar la zona ante su gente es el principal argumento de fe para un plantel que sabe que en su estadio la mística juega un papel preponderante.

Sin embargo, el abanico de posibilidades se abre ante otros resultados. En caso de cosechar 4 de los 6 puntos restantes, las variables de clasificación siguen siendo altas. Un empate ante los brasileños y una victoria ante los chilenos le asegurarían el pase a octavos.

Por otro lado, si vence a Cruzeiro por una diferencia de dos o más goles y luego iguala ante la Católica, también sellará su clasificación.

El terreno se vuelve pantanoso si la victoria ante Cruzeiro es por la mínima y luego empata con los chilenos; en ese contexto, si la Universidad Católica vence a Barcelona de Guayaquil, Boca entraría en una batalla de diferencia de gol directa con el conjunto de Belo Horizonte que podría definirse por detalles mínimos como la cantidad de tarjetas recibidas.

 

El abismo de la quinta fecha y el riesgo de la eliminación

A pesar del optimismo que rodea al Mundo Boca, el fantasma de la eliminación prematura sobrevuela la Ribera. Si el Xeneize cae derrotado este martes ante Cruzeiro y la Universidad Católica cumple con su lógica de vencer a Barcelona, Boca quedará eliminado matemáticamente en esta misma jornada. En ese caso, tanto brasileños como chilenos se volverían inalcanzables con 10 puntos, dejando la última fecha como un simple trámite administrativo y consumando un fracaso deportivo inesperado.

Incluso un escenario de 3 puntos sobre 6 obligaría a Boca a mirar hacia Guayaquil, necesitando que Barcelona le reste puntos a los rivales directos para poder aspirar al segundo puesto.

Por otro lado, si Boca empata sus dos partidos y alcanza las 8 unidades, solo clasificará como segundo si Barcelona le gana a Universidad Católica pero no a Cruzeiro.

En un supuesto más caótico con dos empates de Boca y donde los ecuatorianos ganen sus dos duelos, se produciría un triple empate por el segundo lugar entre el Xeneize, Cruzeiro y Católica que se definiría por diferencia de gol en el grupo, goles a favor en el grupo, menor rojas, menos amarillas o sorteo.

En tanto, con dos empates de Boca y si Barcelona le gana a Cruzeiro y no a Universidad Católica, o no gana ninguno de los dos, los de Claudio Ubeda quedarán eliminados.

Por el contrario, sumar apenas un punto o sufrir dos derrotas significará el adiós definitivo del certamen continental. La moneda está en el aire y la Bombonera dictará sentencia en una definición que promete dramatismo hasta el último suspiro del cronómetro.

Comentarios

Comentar artículo