Mundial 2026 La FIFA rinde homenaje a Enrique Macaya Márquez, el hombre récord que agiganta su leyenda en 2026


El centro de prensa del estadio Ciudad de Dallas se detiene cuando camina él. No importa la nacionalidad de los cronistas ni el idioma en el que transmitan; la figura de Enrique Macaya Márquez despierta una admiración que trasciende fronteras. A sus 91 años, el analista argentino se encuentra en pleno despliegue profesional cubriendo la 18.ª Copa Mundial de la FIFA de su carrera, consolidando un récord absoluto e inalcanzable en la historia de los medios de comunicación.

Su extenso viaje con la cita máxima del fútbol comenzó en Suecia 1958. En aquel entonces, con apenas 23 años, viajó como enviado especial de Radio El Mundo y le tocó reportar el empate sin goles entre Austria y el Brasil de un joven Pelé que terminaría maravillando al planeta. Casi siete décadas después de aquella primera aventura, y sin haber faltado a una sola edición desde entonces, Macaya mantiene la misma esencia como comentarista para DSPORTS Radio. Al mirar hacia atrás, el periodista asegura que suele despertar a aquel joven que fue en Suecia porque le interesa todo, y aclara que la base de su vigencia no es la simple curiosidad, sino el búsqueda constante del conocimiento.

La experiencia lógicamente transformó los nervios del debut en una envidiable tranquilidad. Macaya confiesa que hoy maneja las cosas de otra manera, mucho más canchero, y destaca que si bien la tecnología actual ayuda a realizar interpretaciones distintas, los avances técnicos siempre van a necesitar del conocimiento y la capacidad del periodista para complementarse adecuadamente.

Su enorme trayectoria genera momentos de profunda emoción en cada estadio que pisa durante este torneo. En Dallas, el propio director técnico de la selección argentina, Lionel Scaloni, interrumpió su agenda para pedirle una fotografía tras la conferencia de prensa previa al partido contra Jordania. Además, en la antesala de ese mismo encuentro, Macaya Márquez recibió un emotivo reconocimiento por parte de las FIFA Legends, un selecto grupo que incluyó a campeones del mundo de la talla de Ubaldo Fillol, Mario Kempes, Oscar Ruggeri y Sergio Batista, quienes se acercaron a homenajearlo.

Este respeto unánime llega hasta las máximas esferas institucionales. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, realzó la presencia del comentarista en su discurso de apertura del certamen, dándole continuidad al homenaje que la entidad y la AIPS ya le habían rendido cuatro años atrás durante el Mundial de Catar. Ante tanto afecto, quien también fuera el rostro analítico de la televisión argentina durante décadas afirma sentirse feliz, contento y tranquilo con el camino recorrido, atribuyendo el cariño de la gente a su histórico sello profesional de mantener la reserva en los juicios definitivos y un respeto total por el protagonista.


Con su habitual lucidez, el célebre cronista analiza que lo que se mantiene constante en el fútbol es que el error se paga caro y el acierto a veces se premia con exageración. Según su óptica, el cambio más drástico a lo largo de estos 18 Mundiales radica en la velocidad de desplazamiento del atleta, una dinámica vertiginosa que obliga a los periodistas a estar mejor preparados para fundamentar cada opinión. Fiel a su estilo reflexivo y medido, Macaya prefiere evitar las comparaciones históricas y elige no armar un listado de los mejores futbolistas que vio, argumentando que ha disfrutado de jugadores extraordinarios en épocas tan distintas que resulta imposible fijar un único patrón para determinar quién fue el más grande.

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