El mercado automotor argentino, cuyos precios en pesos están fuertemente influenciados por el valor del dólar, vivió un fenómeno particular en la última semana. La suba del dólar libre, que pasó de alrededor de $1.400 a superar los $1.550, provocó que los precios de los autos 0km se abarataran considerablemente para aquellos que contaban con ahorros en la divisa estadounidense.
Durante gran parte del año, mientras el dólar se mantuvo estable o incluso a la baja, los precios de lista de los vehículos en pesos continuaron aumentando por la inflación. Esta situación hizo que, en la práctica, los autos se volvieran cada vez más caros medidos en dólares. Sin embargo, la reciente devaluación del peso invirtió esta tendencia de forma abrupta.
Para ejemplificar, un auto que a principios de noviembre tenía un precio de lista de 35 millones de pesos, con un dólar a $1.400 equivalía a unos 25.000 dólares. Con la suba del dólar a $1.550, ese mismo vehículo pasó a costar, para quien tuviera los billetes, unos 22.580 dólares, lo que representa un ahorro de casi 2.500 dólares. En modelos de gama media y alta, el ahorro pudo alcanzar hasta los 5.000 dólares.
Esta "rebaja" es temporal. Se espera que las automotrices ajusten sus listas de precios en pesos a partir de diciembre para reflejar el nuevo tipo de cambio, cerrando así esta ventana de oportunidad. Por lo tanto, quienes pudieron concretar la operación en estos días lograron capitalizar la diferencia entre la suba del dólar y la actualización de los precios de las concesionarias.