Un informe económico reciente destaca una recuperación significativa del crédito al sector privado en Argentina, que se ha duplicado en los últimos dos años medido como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI). Tras haber tocado un piso histórico del 7% del PBI durante la crisis de 2023, el financiamiento otorgado por los bancos a empresas y familias ha escalado hasta representar hoy el 14% del PBI.
Esta mejora se atribuye principalmente a la estabilización macroeconómica, la desaceleración de la inflación y la recuperación de los depósitos en pesos, factores que han permitido a las entidades financieras expandir su capacidad prestable. El crecimiento ha sido impulsado tanto por las líneas comerciales para empresas como por los préstamos personales y las tarjetas de crédito para las familias.
Sin embargo, y a pesar de este avance, el informe subraya que Argentina sigue muy rezagada en comparación con sus vecinos. El promedio regional de crédito al sector privado se ubica en torno al 50% del PBI, con países como Chile y Brasil superando el 70%. Esto evidencia la falta de profundidad del sistema financiero local, una consecuencia de décadas de inestabilidad y alta inflación que han erosionado la confianza y desincentivado el ahorro a largo plazo.
La conclusión de los analistas es que, si bien la recuperación es una señal positiva, el bajo nivel de crédito continúa siendo una seria limitación para el desarrollo económico. Un mayor acceso al financiamiento es crucial para potenciar la inversión productiva de las empresas y el consumo de los hogares, dos motores fundamentales para un crecimiento económico sostenido.