Con raíces profundamente chascomusenses, la empresa fue fundada en 1942 y creció a la vera del kilómetro 113,5 de la Ruta 2, donde su reconocido parador se convirtió durante décadas en una parada casi obligada para miles de viajeros rumbo a la Costa Atlántica. A más de 80 años de sus inicios, Atalaya mantiene vigente su identidad, basada en la elaboración artesanal de productos de panadería, especialmente sus tradicionales medialunas.
La llegada al centro platense representa un nuevo paso en una estrategia de crecimiento sostenido. La firma ya contaba con presencia en la ciudad desde 2018, con un local en diagonal 74 y avenida 120, y posteriormente con otra sucursal en 7 y 43. En esta oportunidad, la nueva apertura busca acercar su propuesta a un público más amplio, en una zona de alto tránsito.
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El flamante local ofrecerá servicios de cafetería, pastelería y gastronomía, manteniendo la calidad que caracteriza a la marca, junto con promociones y precios accesibles. De este modo, los vecinos de La Plata podrán acceder a sus პროდუქტos sin necesidad de trasladarse a la ruta.
La inauguración contó con la participación de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica y Pastelera de La Plata, representada por su presidente, Claudio N. Aguilar, y el integrante de la comisión directiva Matías Barone. En el acto se hizo entrega de un reconocimiento institucional al directorio de la empresa, representado por Juan Ignacio Castoldi, en valor de su trayectoria y su aporte al sector.
Desde la entidad destacaron la importancia de acompañar a empresas con identidad y arraigo territorial que continúan apostando a la inversión y al crecimiento, consolidándose como actores clave en el desarrollo de la actividad gastronómica y turística.
Además de su histórica sede sobre la Ruta 2, Atalaya cuenta con presencia en otros puntos estratégicos de la provincia, como Zárate, Mar del Tuyú y Canning, a lo que se suma un esquema de franquicias que impulsa su expansión en ámbitos urbanos y corredores viales.
De este modo, una empresa que nació como un emprendimiento familiar en las afueras de Chascomús continúa proyectando su historia en toda la provincia, reafirmando su identidad local y su crecimiento sostenido.