Trasladar a una mascota por vía aérea requiere muchas precauciones, pero se logra cotidianamente sin muchos inconvenientes. En este avión ucraniano, algo falló porque hallaron muertos a 38 cachorros de bull dog francés.
El triste descubrimiento tuvo lugar en el aeropuerto de Toronto, donde encontraron aproximadamente 500 cachorros en un avión ucraniano. Lamentablemente, entre ellos había 38 animales muertos, y muchos otros con problemas de salud.
Según anunció la Agencia de Inspección de Canadá comida (CFIA), que inició una investigación, los cachorros estaban a bordo de un avión de Ukraine International Airlines (UAI) que aterrizó el 13 de junio en el aeropuerto Toronto Pearson. La agencia canadiense, que tiene la responsabilidad de regular la importación de animales, dijo: “Los funcionarios de la CFIA están investigando las circunstancias que rodearon este incidente y determinarán los próximos pasos una vez que se complete la investigación” .
Un adiestrador de perros fue testigo del macabro hallazgo. Cuando fue a recoger a otro animal del área de carga del aeropuerto donde se descubrió a los 38 cachorros el sábado pasado, vio lo que sucedía, y lo describió como una “escena de terror”. “Fue una pesadilla”, comentó luego a la cadena pública CBC. “Canadá y el gobierno federal deben cambiar las leyes sobre la importación de estos cachorros”, agregó.
Una funcionaria del aeropuerto, Abby Lorenzen, compartió en Facebook algunas imágenes de cómo viajaban hacinados los perros. Además de los 38 cachorros muertos, muchos sufrieron deshidratación y vómitos por las condiciones en las que habían sido embarcados.
La compañía ucraniana UIA publicó un comunicado en Facebook con sus condolencias “por la trágica pérdida de vidas de animales” a bordo de uno de sus dispositivos. Además, indicó que la compañía “está trabajando en cooperación con las autoridades locales para determinar qué sucedió y hacer los cambios necesarios para evitar que tal situación vuelva a ocurrir”.
Los bull dog franceses son muy apreciados en Canadá, donde se paga entre 3 y 4 mil dólares por cachorro, lo que genera un tráfico intenso desde otros países. La agencia de inspección aseguró que “Canadá aplica normas estrictas para la importación de animales con el fin de proteger a los animales canadienses de la introducción de enfermedades animales graves”.