La selección argentina de handball femenino, conocida popularmente como "La Garra", protagonizó este lunes uno de los momentos más emocionantes y dramáticos del Mundial 2025. En un partido no apto para cardíacos, el conjunto nacional logró imponerse ante su par de Túnez por la mínima diferencia, gracias a un gol convertido literalmente en el último segundo de juego. El encuentro fue una batalla física y táctica sumamente pareja, donde el marcador se mantuvo cerrado hasta el instante final, obligando a las argentinas a mantener la concentración máxima bajo una presión asfixiante.
La jugada decisiva llegó cuando el reloj parecía condenar el partido al empate. Con la última posesión a su favor, Argentina movió el balón con rapidez buscando el hueco en la férrea defensa africana. El lanzamiento final, ejecutado con una mezcla de técnica y desesperación, venció la resistencia de la arquera rival justo cuando sonaba la chicharra que decretaba el fin del encuentro. La pelota tocó la red y desató un festejo alocado tanto en la cancha como en el banco de suplentes, con jugadoras y cuerpo técnico abrazados en una montonera de euforia y lágrimas de desahogo.
Esta victoria tiene un valor incalculable para el futuro del equipo en el certamen. Los puntos obtenidos no solo son vitales para la clasificación a la Main Round (la ronda principal), sino que representan una inyección anímica fundamental para el grupo. La Garra volvió a hacer honor a su apodo, demostrando carácter y resiliencia para sacar adelante un trámite complicado y regalarle al deporte argentino una de esas definiciones épicas que quedarán guardadas en la historia de los mundiales.