La subvariante K del virus de la influenza A H3N2, catalogada como más transmisible que las cepas estacionales habituales, ya fue detectada en países de Sudamérica como Chile, Perú y Bolivia, así como en México y Colombia, lo que encendió alertas sanitarias regionales.
En Chile, el Ministerio de Salud confirmó su primer caso del subclado K tras análisis de laboratorio, un hallazgo que las autoridades describieron como esperable dada la expansión global del virus y que podría acompañarse de más detecciones conforme se completen secuenciaciones de muestras.
Aunque en Argentina no se ha confirmado oficialmente la circulación de esta variante, el ANLIS-Malbrán y otros equipos de vigilancia epidemiológica han intensificado el análisis de muestras para determinar si ya está presente en territorio nacional.
Especialistas consultados señalan que no hay duda de que la subvariante K llegará a Argentina, probablemente a través de viajeros contagiados o importación de casos desde países cercanos, como suele ocurrir con los virus respiratorios entre estaciones y regiones geográficas.
El escenario regional también se ve influido por factores climáticos y la posibilidad de que la temporada gripal se adelante respecto de lo típico, dado que esta variante ya circula en el hemisferio norte, donde suele afectar con mayor intensidad durante su invierno.
Respecto a la vacunación, los expertos recomiendan reforzar las campañas antes de que avance la temporada de gripe en Argentina, especialmente para grupos de riesgo como niños pequeños, mayores de 65 años, embarazadas, personal de salud y personas con enfermedades crónicas, ya que la inmunización ayuda a prevenir cuadros graves, hospitalizaciones y muerte por influenza.
Además de la vacunación, las autoridades sanitarias insisten en medidas preventivas como el lavado de manos, una buena ventilación de espacios cerrados y la consulta médica oportuna ante síntomas respiratorios, para contener el impacto de la subvariante una vez que ingrese al país.
En síntesis, aunque Argentina no ha registrado todavía casos confirmados de la variante K de la H3N2, la proximidad geográfica con países con circulación activa y la historia epidemiológica de los virus respiratorios llevan a esperar su llegada en los próximos meses, impulsando la vigilancia y prevención sanitaria.