Mauro Icardi no tardó en hacerse eco de la noticia judicial del día y utilizó su cuenta de Instagram para lanzar una advertencia que resonó con fuerza en el mundo del espectáculo. Tras conocerse la detención de quien fuera uno de los abogados de Wanda Nara, el delantero del Galatasaray publicó un mensaje cargado de ironía y venganza: "Van a caer uno por uno". La frase, escrita sobre un fondo negro, fue interpretada unívocamente como una celebración de la desgracia ajena de quien, hasta hace poco, era uno de sus principales detractores en los medios.
El conflicto entre el jugador y el letrado se remonta a los momentos más álgidos de la separación con la conductora, cuando el abogado realizó declaraciones públicas muy duras sobre Icardi, cuestionando su rol como padre y su manejo del patrimonio conyugal. La detención del profesional, vinculada a una causa por presuntas estafas y falsificación de documentos ajena al divorcio, fue vista por el futbolista como una suerte de justicia divina y una validación de su postura de silencio ante las acusaciones recibidas en los últimos meses.
Esta reacción se suma a una serie de posteos enigmáticos que Icardi ha venido realizando, sugiriendo que tiene información comprometedora sobre el entorno de su exesposa. Lejos de calmar las aguas, la actitud desafiante del rosarino echa más leña al fuego en una guerra que parece lejos de terminar, y que ahora mezcla expedientes judiciales, denuncias cruzadas y pases de factura públicos ante millones de seguidores que siguen el minuto a minuto de esta novela.