Procesan a empresario y su madre por una megaestafa con autos 0km

El titular de la concesionaria Lío, Ariel Lío, y su madre, María Rosa Sidero, fueron procesados por el juez federal Alejo Ramos Padilla por el delito de "estafas reiteradas". La justicia les trabó un embargo por 300 millones de pesos a cada uno por una compleja maniobra delictiva con la que perjudicaron a compradores particulares y a otras agencias de autos oficiales.

La investigación reveló que la concesionaria, ubicada en La Plata, ofrecía vehículos 0km a precios muy por debajo del valor de mercado para atraer clientes. Estos compradores pagaban la totalidad del vehículo, a menudo en dólares en efectivo, pero la entrega se demoraba con diversas excusas. Mientras tanto, Lío adquiría autos en otras concesionarias de renombre, como Taraborelli y Autossan, pagando con cheques de pago diferido.

El núcleo de la estafa consistía en que esos cheques, que sumaron un total de 295 millones de pesos, no tenían fondos. Con los autos obtenidos de forma fraudulenta, Lío concretaba las ventas a sus clientes, quienes habían pagado de buena fe. El esquema colapsó cuando las concesionarias proveedoras intentaron cobrar los cheques y descubrieron el engaño, iniciando las denuncias correspondientes.

Además de las agencias estafadas, decenas de compradores particulares resultaron víctimas, ya que muchos nunca recibieron el auto por el que pagaron o lo recibieron con deudas o problemas legales. El juez Ramos Padilla consideró que Lío y Sidero montaron una "estructura criminal" para llevar a cabo el fraude, basándose en el análisis de cuentas bancarias, el movimiento de los cheques y los testimonios de los damnificados. Con el procesamiento confirmado, ambos quedaron a un paso del juicio oral.

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