El 18 de mayo pasado, el propio Macri había terminado con el silencio para expresarse por primera vez desde su nuevo rol desde donde dijo que iba a organizar "un partido de fútbol para ayudar al mundo". Este iba a ser realizado para recaudar fondos que se entregarían a Access to Covid-19 Tools (Acceso a las herramientas de la COVID-19”).
Quien ayer escribió en twitter estar "Orgulloso de los miles de argentinos que salieron ayer para decirle basta al miedo y al atropello, y sí al trabajo, al respeto y a la libertad", tiene la tarea de generar ingresos para la Fundación FIFA involucrando no solo a la comunidad sino también a otras partes interesadas, desde organizaciones no gubernamentales hasta otras fundaciones, pasando por el sector privado y los gobiernos.
El presidente de FIFA, Gianni Infantino, explicó en su momento el rol del líder de la oposición en Argentina en Suiza cuando explico que el ex presidente debía "solicitar financiamiento para usar al fútbol como una herramienta para abordar los problemas sociales que afectan a los jóvenes, caso la educación, la salud, la construcción de la paz, los refugiados, el liderazgo y la igualdad de género"