La hija del ex intendente de San Isidro, Macarena Posse, ha radicado una denuncia penal que ha puesto en el centro de la escena judicial a Wanda Nara y su círculo más cercano. La joven se presentó ante la justicia para denunciar una serie de hechos de hostigamiento y amenazas que habría recibido en los últimos días, los cuales, según consta en su declaración, estarían directamente relacionados con el conflicto mediático que involucra a la conductora y al futbolista Mauro Icardi.
En el escrito presentado, Posse detalla haber sido víctima de mensajes intimidatorios a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería, provenientes de cuentas y números que la investigación ahora busca rastrear. El nexo que complica a la empresaria surge porque, según la denunciante, estas amenazas hacen referencia explícita a supuestos vínculos o informaciones que la joven manejaría sobre la vida privada de la mediática, utilizándolos como herramienta de extorsión para exigir silencio o determinadas conductas. La justicia ha tomado cartas en el asunto, ordenando medidas de prueba urgentes para preservar la evidencia digital.
Este episodio añade un capítulo oscuro y legal a la ya turbulenta separación de Nara e Icardi, trascendiendo el mero escándalo de la farándula para convertirse en una causa penal por coacción y amenazas. Si bien Wanda no ha sido imputada formalmente por el momento, la fiscalía analiza si existe una responsabilidad directa o instigación por parte de ella o de allegados que actúan en su nombre. La denunciante, por su parte, solicitó medidas de protección, alegando sentir temor por su integridad física ante la virulencia de los mensajes recibidos.